López, Matamala y la Trivia.
Un poco del tio Lukas (George), Groening (Simpsons) y Colón (el socio que descubrió América)
Para ser aún más referente y creerme el cuento.
Como todos los geeks cool’s suben sus recortes del periódico en sus blog’s y páginas web.com o cl, cómo me iba a quedar sin hacerlo, si lo primero que hice hoy fue escanear el diario.
Lo único malo es que como no se hablar y modúlo menos que una vaca, pusieron "Chile Clip" en vez de CHICLECLIP, pero a decir verdad, nadie me entiende cuando les digo como se llama la casa de los masticables.
Siempre quise tener mi foto como recorte del wikén con uno de mis proyectos. Ahora que El Sur es de El Mercurio estoy más cerca. Creo.
Gracias a la Valentina Silva por la foto que me sacó.
Lean primero el recorte y de ahí continúen. Pinchen la foto para leer.

Ahora un poco del proyecto.
Matamala es un periodista licenciado de la Universidad de Concepción, amante del cine, los comics, la música y el aeromodelismo. Un niño dentro del cuerpo de un adulto, soltero y quizás con la conocida síndrome de Peter Pan ¡Crecer Jamás!
Vive en su propio mundo. Su propio Neverland.
Esto sale a relucir en sus textos y sin duda esa característica deslumbra en persona.
Su departamento es un museo de la cultura POP. Lleno de figuritas, dvd’s, libros y avioncitos. En resumidas cuentas, un departamento de soltero envidiable.
Yo nací en 1984, el mismo año de la obra de Geroge Orwell. El año que se lanzó al mercado el primer computador Apple Macintosh y un año antes de que Marty McFly viajara al pasado en la famosa maquina del tiempo de Robert Zemekis. No viví joven en los 80 pero me identifica. Puede ser que vi mucha TV cuando niño y a esa edad ya me sabía los nombres de los directores populares de hollywod.
Puedo afirmar que lo que me motivó a hacer cine es uno de los iconos mas atractivos del pop, aún más que los cuadros de Andy Warhol.
StarWars, película dirigida por George Lukas me conmovió, de tal manera al ser niño, que desde ese año nuevo en la casa de mis tíos decidí que ese sería mi camino. Mi propio camino a las estrellas, mi propia búsqueda de esa galaxia tan, pero tan lejana.

Siempre fui bombardeado por la cultura del país del norte y pensé que si había gente que era culta por saber otras décadas o tiempos, yo sería el culto de “mi época”. Desde los 80 en adelante.
Nuestra película retrata eso. Llenar de guiños visuales a artistas e íconos que cambiaron mi vida. Los Simpson, Star Wars, James Bond, Indiana Jones, los Goonies y muchos más.
Retrata, muestra y homenajea, pero solo en la superficie. Detrás de todo eso se encuentra un verdadera historia desuperación, su supervivencia y amor.
Claudio Solo luchara contra toda adversidad para reclamar lo que es suyo. Un looser por excelencia derrotará al favorito del concurso, obtendrá su único amor y se llevara el más preciado tesoro geek sobre la faz de la tierra. Han Solo congelado en carbonita.
Es la clásica batalla del bien contra el mal, del bueno y el malo, del looser y el campeón. Pero todo adornado con estilo e íconos populares.
Abordar un texto de Matamala es una aventura, es imaginarse historias y fantasías que al final no pretenden nada más que una sana entretención. Un poco como lo hacía Hollywood en sus principios. Su única misión era entretener. Las películas eran un vehículo de la imaginación que esperaban ser abordadas para escaparse de la cotidianidad, el mundo y sus problemas. Sin duda alguna el cine se convirtió en un arte, por ende, una forma de expresión. Una respuesta a la sociedad y el día a día. Lo cual es magnífico, pues tenemos la herramienta de poder persuadir a millones con un discurso único y personal, mostrar nuestra realidad.

Con los años y miles de películas, libros y entrevistas digeridas, existe algo de lo cual nunca me voy a olvidar, o por lo menos trataré. Nunca hay que dejar de ser un espectador. Es esencial, porque aunque sea un medio en cual mucha gente podrá aprehenderlo, hay que tener en mente que la pieza se confecciona para uno. Es egoísta, pero es la verdad. Sería un error hacer una cinta que uno no quiere ver. Si no te interesa el tema. La película nace sin vida.
No sé si fue a abundante bombardeo de historias exóticas que me brindaba James Bond, o las fantásticas aventuras que tenía el Arqueólogo mujeriego en Indiana Jones, pero nunca voy a negar por muchas veces que vea a Truffaut, Godard o Lynch, que las primeras películas que me llenaron de emoción fueron de aventuras y fantasía. Las que vi cuando era pequeño.
En términos gruesos, la cinta pretende ser abordada como un elogio. Por eso quiero plasmar visualmente el cortometraje como una aventura de Claudio Solo, sumergida en un mundo elegante como las fiestas en que se mezclaba Sean Connery como el agente 007. Gángsters, meseras, cigarrillos, tragos con sombreritos y vestidos de cocktails. También la utilización de estímulos visuales que remonten a iconos como Humphry Bogart, figura característica del desaparecido Genero Negro.
La trivia está ligada a los 50(aunque se situa en el día de hoy), en donde el cine negro de Billy Wider y J. Edgar Ulmer estaba en cartelera. Los trajes y sombreros estaban de moda. Los vestidos de lentejuelas brillaban hasta encandilar los corazones de los más machos. Todo un mundo de glamour. Eso es la trivia, un sub mundo de fantasía circunscrito aquí en la zona. Un mundo en donde solo algunos saben llegar.
Para ser aún más referente y creerme el cuento.
Como todos los geeks cool’s suben sus recortes del periódico en sus blog’s y páginas web.com o cl, cómo me iba a quedar sin hacerlo, si lo primero que hice hoy fue escanear el diario.
Lo único malo es que como no se hablar y modúlo menos que una vaca, pusieron "Chile Clip" en vez de CHICLECLIP, pero a decir verdad, nadie me entiende cuando les digo como se llama la casa de los masticables.
Siempre quise tener mi foto como recorte del wikén con uno de mis proyectos. Ahora que El Sur es de El Mercurio estoy más cerca. Creo.
Gracias a la Valentina Silva por la foto que me sacó.
Lean primero el recorte y de ahí continúen. Pinchen la foto para leer.

Ahora un poco del proyecto.
Matamala es un periodista licenciado de la Universidad de Concepción, amante del cine, los comics, la música y el aeromodelismo. Un niño dentro del cuerpo de un adulto, soltero y quizás con la conocida síndrome de Peter Pan ¡Crecer Jamás!
Vive en su propio mundo. Su propio Neverland.
Esto sale a relucir en sus textos y sin duda esa característica deslumbra en persona.
Su departamento es un museo de la cultura POP. Lleno de figuritas, dvd’s, libros y avioncitos. En resumidas cuentas, un departamento de soltero envidiable.
Yo nací en 1984, el mismo año de la obra de Geroge Orwell. El año que se lanzó al mercado el primer computador Apple Macintosh y un año antes de que Marty McFly viajara al pasado en la famosa maquina del tiempo de Robert Zemekis. No viví joven en los 80 pero me identifica. Puede ser que vi mucha TV cuando niño y a esa edad ya me sabía los nombres de los directores populares de hollywod.
Puedo afirmar que lo que me motivó a hacer cine es uno de los iconos mas atractivos del pop, aún más que los cuadros de Andy Warhol.
StarWars, película dirigida por George Lukas me conmovió, de tal manera al ser niño, que desde ese año nuevo en la casa de mis tíos decidí que ese sería mi camino. Mi propio camino a las estrellas, mi propia búsqueda de esa galaxia tan, pero tan lejana.

Siempre fui bombardeado por la cultura del país del norte y pensé que si había gente que era culta por saber otras décadas o tiempos, yo sería el culto de “mi época”. Desde los 80 en adelante.
Nuestra película retrata eso. Llenar de guiños visuales a artistas e íconos que cambiaron mi vida. Los Simpson, Star Wars, James Bond, Indiana Jones, los Goonies y muchos más.
Retrata, muestra y homenajea, pero solo en la superficie. Detrás de todo eso se encuentra un verdadera historia desuperación, su supervivencia y amor.
Claudio Solo luchara contra toda adversidad para reclamar lo que es suyo. Un looser por excelencia derrotará al favorito del concurso, obtendrá su único amor y se llevara el más preciado tesoro geek sobre la faz de la tierra. Han Solo congelado en carbonita.
Es la clásica batalla del bien contra el mal, del bueno y el malo, del looser y el campeón. Pero todo adornado con estilo e íconos populares.
Abordar un texto de Matamala es una aventura, es imaginarse historias y fantasías que al final no pretenden nada más que una sana entretención. Un poco como lo hacía Hollywood en sus principios. Su única misión era entretener. Las películas eran un vehículo de la imaginación que esperaban ser abordadas para escaparse de la cotidianidad, el mundo y sus problemas. Sin duda alguna el cine se convirtió en un arte, por ende, una forma de expresión. Una respuesta a la sociedad y el día a día. Lo cual es magnífico, pues tenemos la herramienta de poder persuadir a millones con un discurso único y personal, mostrar nuestra realidad.

Con los años y miles de películas, libros y entrevistas digeridas, existe algo de lo cual nunca me voy a olvidar, o por lo menos trataré. Nunca hay que dejar de ser un espectador. Es esencial, porque aunque sea un medio en cual mucha gente podrá aprehenderlo, hay que tener en mente que la pieza se confecciona para uno. Es egoísta, pero es la verdad. Sería un error hacer una cinta que uno no quiere ver. Si no te interesa el tema. La película nace sin vida.
No sé si fue a abundante bombardeo de historias exóticas que me brindaba James Bond, o las fantásticas aventuras que tenía el Arqueólogo mujeriego en Indiana Jones, pero nunca voy a negar por muchas veces que vea a Truffaut, Godard o Lynch, que las primeras películas que me llenaron de emoción fueron de aventuras y fantasía. Las que vi cuando era pequeño.
En términos gruesos, la cinta pretende ser abordada como un elogio. Por eso quiero plasmar visualmente el cortometraje como una aventura de Claudio Solo, sumergida en un mundo elegante como las fiestas en que se mezclaba Sean Connery como el agente 007. Gángsters, meseras, cigarrillos, tragos con sombreritos y vestidos de cocktails. También la utilización de estímulos visuales que remonten a iconos como Humphry Bogart, figura característica del desaparecido Genero Negro.
La trivia está ligada a los 50(aunque se situa en el día de hoy), en donde el cine negro de Billy Wider y J. Edgar Ulmer estaba en cartelera. Los trajes y sombreros estaban de moda. Los vestidos de lentejuelas brillaban hasta encandilar los corazones de los más machos. Todo un mundo de glamour. Eso es la trivia, un sub mundo de fantasía circunscrito aquí en la zona. Un mundo en donde solo algunos saben llegar.
